Salvaje. Era una salvaje. Por su forma de actuar y por su forma de no pensar en sus actos. Por su forma de razonar y por su forma de mirarte al cruzar la calle, escrutándote, descifrándote, probablemente tomando notas mentales para su escritura.
Salvaje por su forma de escribir, sin respetar nada, mezclando vivencias personales, profesionales, sin esconder nada, ni sus sentimientos, ni sus fortalezas, vulnerabilidades o su vida sexual.
Salvaje por su forma de vivir la vida y la profesión, sin pararse a considerar riesgos o alternativas, consecuencias o cargas.
Cobarde. Era una cobarde. Por su forma de actuar y por su forma de no pensar en sus actos. Por su forma de razonar y por su forma de mirarte al cruzar la calle, escrutándote, descifrándote, probablemente tomando notas mentales para su escritura.
Cobarde por su forma de escribir, sin respetar nada, mezclando vivencias personales, profesionales, sin esconder nada, ni sus sentimientos, ni sus fortalezas, vulnerabilidades o su vida sexual.
Cobarde por su forma de vivir la vida y la profesión, sin pararse a considerar riesgos o alternativas, consecuencias o cargas.
Brutal. Era brutal. Por su forma de actuar y por su forma de no pensar en sus actos. Por su forma de razonar y por su forma de mirarte al cruzar la calle, escrutándote, descifrándote, probablemente tomando notas mentales para su escritura.
Brutal por su forma de escribir, sin respetar nada, mezclando vivencias personales, profesionales, sin esconder nada, ni sus sentimientos, ni sus fortalezas, vulnerabilidades o su vida sexual.
Brutal por su forma de vivir la vida y la profesión, sin pararse a considerar riesgos o alternativas, consecuencias o cargas.
