Reflejos en el suelo de la Alhambra

Clara, nacida en los años 70 en Madrid, había dedicado su vida a trabajar en conflictos humanitarios alrededor del mundo. Después de décadas de buscar, aceptar, vagar, evitar, seguía anhelando encontrar un refugio, un paraíso donde la paz y la tranquilidad fueran más que palabras. Empezaba a rondar la idea de que ese refugio no existía en la realidad, más allá de en la forma un estado momentáneo.

Muchas personas habían cruzado su camino, cada una con su historia, sus ambiciones, sus ilusiones, sus esperanzas, sus sueños, sus heridas y sus frustraciones. Clara se seguía encontrando a veces debatiendo entre considerarse buena o mala. La moralidad se había vuelto difusa en su itinerario. Lo que por fuera era llamado «ayuda y sacrificio», por dentro era «autoayuda y beneficio». En la penumbra de su habitación, reflexionaba mientras escribía sobre su propia existencia.

Había creído encontrar su paraíso en más de una ocasión y perderlo en más de dos. En algunos valles y comunidades de África o América, bajo la sombra de los árboles de la jungla centroamericana, había sentido la calma. Sin embargo, la inquietud siempre la empujaba a partir de nuevo. ¿Era ella quien se autoexpulsaba del paraíso o era el mundo que la expulsaba a ella?

La vida de Clara oscilaba entre dos extremos: la rabia y serenidad. Había sido testigo de la crueldad, pero también de gestos inesperados de bondad, ella misma sentía que había pasado de la crueldad a la bondad, sobre todo consigo misma. ¿Dónde encontraba su verdad? ¿En qué lado se ubicaba?

Un día, mientras paseaba por las estrechas calles de Granada, se detuvo frente a un póster de la Alhambra. El palacio, con sus muros de alabastro y sus patios de agua y jazmines, la hipnotizó. Pero lo que realmente la atrapó fue el suelo. Un mosaico intrincado, reflejo de siglos de historia y culturas entrelazadas.

Allí, en ese suelo, a Clara le volvió esa idea que rondaba desde hace tiempo. El problema no eran los otros, ni las guerras, ni las injusticias. El problema era ella misma. Sus perspectivas, sus emociones, sus elecciones, sus dudas, sus miedos, sus reacciones, sus evasiones. La Alhambra le mostró, una vez más que, como aquel mosaico, su vida estaba compuesta por fragmentos dispares, pero todos formaban parte de un todo.

Decidió quedarse en Granada unos días más. No para huir, sino para enfrentarse, una vez más, a sí misma. Empezaba a aceptar que su esencia era seguir preguntando, seguir buscando algo, quizás comprensión, quizás tranquilidad, quizás paz,  en la introspección, en la aceptación o negación de su dualidad. Quizás la escritura, al igual que el suelo de la Alhambra, podría reflejar la belleza de sus cicatrices y encontrar por momentos su propio paraíso interior.

Así, Clara se sentó junto a la ventana, observando la luna sobre los tejados de la ciudad y escribió algunas ideas en su cuaderno. No sabía si era buena o mala, bondadosa o cruel, ni sabía si era capaz o estaba dispuesta a descubrirlo. Mientras la Alhambra seguía reflejándose en su mente, Clara se adentró de nuevo en la noche, intuyendo que el juego era tanto buscar respuestas, como encontrar las buenas preguntas. Clara  se empezaba a dar cuenta de que no era tan necesario un final impactante para su historia personal: cualquier final, y que sintiese fluir las preguntas y algún relato en el camino.

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About Carlos

Aunque crecí y trabajé en la gran ciudad, he vivido también en una zona rural en España y en Addis (Ethiopia). Me gusta dar paseos por el campo y la montaña. Disfruto con mi familia, con la lectura y cuando me dejo llego a escribir algo. Me gustan los escritores que escriben sobre escritores o sobre el proceso de escribir o de ser, como Paul Auster, Enrique Vila-Matas. Pero también paso buenos ratos con policiacos, sagas y comedias. Soy Doctor Ingeniero Agrónomo y Master en Evaluación y trabajo en temas relacionados metodologías de intervención en cooperación y desarrollo. He tenidos experiencias en cooperación internacional para el desarrollo a nivel ONGD , instituciones y organismos regionales, estatales y Universidades. He sido voluntario, investigador y consultor independiente en temas de desarrollo. He trabajado en temas relacionados con la evaluación de políticas de desarrollo para el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación en Madrid. He trabajado en temas de Evaluación, aprendizaje e investigación como freelance (independiente). He trabajado cuatro años para FAO en Ethiopía en refuerzo de espacios de coordinación, seguimiento y evaluación para la resiliencia…con PAHO/WHO y UNICEF América Latina reforzando capacidades en evaluación y aprendizaje Tengo otro blog igual de raro: Aprendiendo a Aprender para el Desarrollo (TripleAD) https://triplead.blog/
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