
Algo relevante a recordar es que durante el pasado Congreso Internacional de Literatura, “Letras del Futuro”, que se celebró del 17 al 18 de octubre de 2023 en la Universidad Complutense de Madrid, una escritora de nombre Aurora Batista consiguió escribir un relato en sus pocos ratos libres. En su historia, dos personas, Tom y Ana, se encontraron de manera fortuita en el Café «Libertad 8», ubicado en esa misma calle y número de Madrid, a las 10:00 de la mañana de un caluroso día de agosto. Tras un corto intercambio de palabras ambos se dan cuenta de una coincidencia genial: que ambos están fascinados por la idea de escribir un minirrelato al estilo de Haruki Murakami y presentarlo a un congreso literario. Entonces deciden unir sus fuerzas. La excusa de este ejercicio literario, ya conjunto, es explorar cómo la escritura y la lectura encapsulan las pasiones de la vida. Mientras discuten, mencionan cómo el amor se refleja en “Orgullo y Prejuicio” de Jane Austen, la soledad en “Cien Años de Soledad” de Gabriel García Márquez, y la búsqueda de identidad en “Kafka en la Orilla” de Murakami. También hablan de obras más modernas como “La Sombra del Viento” de Carlos Ruiz Zafón, “El país del miedo” de Isaac Rosa, y “Cuatro por cuatro” de Sara Mesa.
De repente, Haruki Murakami aparece en la cafetería. Con su característico aire enigmático, se acerca a los escritores y les dice: “La escritura es un viaje solitario, pero también es donde encontramos nuestras verdades más profundas. No dejen de escribir.”
Inspirados por sus palabras, Tom y Ana se sumergen en su relato, explorando las pasiones humanas con una nueva perspectiva. En su historia, a las seis de la tarde del 15 de septiembre de 2019, Javier Marías, Enrique Vila-Matas y Paul Auster se encuentran en el bar literario “Starr Bar” en el 214 de la calle Starr de Brooklyn. La conversación entre ellos fluye con naturalidad, como un río que serpentea a través de un paisaje de ideas y emociones.
Javier Marías: “Siempre he admirado a William Faulkner y Vladimir Nabokov. ‘El ruido y la furia’ y ‘Lolita’ me enseñaron que lo esencial en la escritura es la capacidad de crear mundos complejos y personajes multidimensionales. En la lectura, lo esencial es perderse en la historia, olvidar el mundo real.”
Enrique Vila-Matas: “Para mí, Roberto Bolaño y W.G. Sebald son imprescindibles. ‘2666’ y ‘Austerlitz’ son obras que considero esenciales. La originalidad y la capacidad de sorprender al lector son fundamentales en la escritura. En la lectura, busco esa conexión emocional, ese momento en que un libro resuena con mis propias experiencias.”
Paul Auster: “Samuel Beckett y Nathaniel Hawthorne han sido mis faros. ‘Esperando a Godot’ y ‘La letra escarlata’ me han marcado profundamente. La honestidad es lo esencial en la escritura, escribir desde el corazón sin preocuparse por el juicio ajeno. En la lectura, busco la verdad, esa chispa de autenticidad.”
Marías: “Lo que hace feliz a un escritor es el momento en que las palabras fluyen sin esfuerzo, como si alguien más las estuviera dictando. Lo que hace infeliz a un escritor es la falta de inspiración.”
Vila-Matas: “La felicidad para un escritor es ver cómo sus palabras cobran vida en la mente del lector. La infelicidad viene de la crítica destructiva.”
Auster: “Lo que hace feliz a un escritor es el reconocimiento, saber que su trabajo ha tocado a alguien. Lo que hace infeliz a un escritor es el rechazo.”
Marías: “Mi momento más feliz fue cuando terminé mi primera novela y supe que había encontrado mi vocación.”
Vila-Matas: “El mío fue cuando conocí a Bolaño y hablamos de literatura durante toda una noche.”
Auster: “Para mí, fue también cuando mi primera novela fue publicada y vi mi nombre en la portada.”
La conversación se convierte en un baile de ideas, donde cada palabra es una pincelada en un lienzo invisible.
Por supuesto Tom y Ana consiguen presentar en un congreso su minirrelato, que no fue aclamado por su profundidad y estilo evocador, sino por su complejidad onírica. Sin embargo, lo más sorprendente ocurre después: Murakami, intrigado no tanto por la (baja) calidad, sino por la innovación del relato, les propone colaborar en un nuevo proyecto literario que explore los límites de la creatividad. Tom y Ana, atónitos, aceptan la oferta. Así, lo que comenzó como un azar y un simple ejercicio de co-construcción en una cafetería, casi un desastre, se convierte en una aventura literaria que los llevará a explorar los rincones más profundos de la imaginación y de las relaciones humanas. Muchos caminos conducen a sitios diferentes o parecidos.
Y así, Aurora, tras haber creado este relato, se da cuenta de (y hace mención en el siguiente congreso al que asistió) que al escribir sobre las pasiones y los encuentros fortuitos, había encontrado una parte esencial del sentido de su propia vida. En la intersección de la ficción y la realidad, descubrió que las historias no solo reflejan nuestras vidas, sino que también nos ayudan a entenderlas y a encontrar nuestro lugar en el mundo.
