Lo de él y ella fue un amor a primera vista aunque las malas lenguas hablasen de matrimonio de conveniencia. Y es que a ambos les interesaba en aquel momento unirse, porque además del amor y del afecto, había una buena dosis de urgencia por encontrar una solución funcional y práctica. Después parece que dio resultado y por un tiempo ya nadie habló de matrimonio de conveniencia, sino de la conveniencia del amor. El amor en aquellos primeros momentos lo perdonaba todo, porque ya sabemos que amor significa no tener que decir nunca lo siento.
Pero el tiempo, que suele erosionar, dañar y quebrar todo o casi todo, dio lugar a los primeros malentendidos que se transformaron paulatinamente en reproches y disputas, y de ahí a la funcionalidad, al desamor y…a la ruptura definitiva, hubo un paso – o dos o tres porque esas penas son difíciles de describir y más difíciles de dirimir-
Los dos partidos, el Frente para el Desarrollo Nacional y la Alianza por la Igualdad, se separaron a los pocos años de unirse, todos los medios hablaban de un matrimonio de conveniencia sin sentido desde sus inicios. Pero si vemos los frutos de esa unión, algunos podemos decir: «que les quiten lo bailao».
