
Antonio Orejudo — Fabulosas narraciones por historias
1. Sentido global
Más allá de lo literal, analizamos hoy Fabulosas narraciones por historias, primera novela de Antonio Orejudo, publicada en 1996 y ganadora del Premio Tigre Juan. Bajo la apariencia de una novela histórica ambientada principalmente en el Madrid intelectual de los años veinte y treinta, Orejudo plantea una pregunta mucho más incómoda: ¿hasta qué punto aquello que llamamos Historia —y especialmente historia de la literatura— no es también una ficción construida por quienes consiguieron imponer su versión de los hechos?
La novela sigue fundamentalmente a tres jóvenes vinculados a la Residencia de Estudiantes: Patricio Cordero, escritor obsesionado con publicar su primera novela; Santos, de origen rural y aparentemente ajeno a las sofisticaciones intelectuales; y Martiniano, sobrino de Azorín y enemigo visceral del mundo intelectual. A través de ellos penetramos en un Madrid poblado por escritores, profesores, tertulianos, conspiradores y personajes históricos convertidos deliberadamente en caricaturas.
Pero Orejudo no pretende reconstruir fielmente aquella época. Hace justamente lo contrario: la desmonta y vuelve a montarla de forma irreverente.
La Generación del 27, la Residencia de Estudiantes, Ortega y Gasset, Azorín, Unamuno, Juan Ramón Jiménez y otros nombres consagrados dejan de aparecer como estatuas de los manuales escolares y recuperan —aunque sea mediante la falsificación deliberada— el cuerpo, el ridículo, la vanidad, el sexo, la violencia y las ambiciones personales.
Simbólicamente, la novela funciona así como una demolición del monumento cultural.
Orejudo parece decirnos que detrás de todo canon hay una operación de selección: alguien decide quién merece una estatua, quién entra en los libros de texto y quién desaparece. La historia literaria no sería entonces únicamente el resultado del talento, sino también de relaciones personales, instituciones, intereses, casualidades y estrategias de legitimación.
De ahí el magnífico juego contenido ya en el título: no son simplemente narraciones de la Historia, sino “narraciones por historias”. La fábula sustituye, contamina y finalmente cuestiona a la Historia.
2. Influencias y resonancias
El texto dialoga especialmente con varias tradiciones.
- Miguel de Cervantes, quizá la presencia más profunda. Como en Don Quijote, Orejudo cuestiona constantemente quién posee la verdad del relato, mezcla documentos y ficciones y convierte la propia narración en objeto de sospecha.
- La novela picaresca española, por la degradación de personajes prestigiosos, la importancia de lo corporal y la mirada desde abajo hacia las instituciones.
- Francisco de Quevedo y la tradición satírica del Siglo de Oro, por el gusto por lo grotesco, la caricatura y la destrucción cómica de las apariencias sociales.
- Ramón Gómez de la Serna y las vanguardias españolas, cuya experimentación formal aparece simultáneamente homenajeada y parodiada.
- La narrativa experimental y posmoderna, que cuestiona las fronteras entre realidad, ficción, documento histórico y artificio literario.
- Jorge Luis Borges, como resonancia inevitable cuando un texto verdadero puede convertirse en falso al ser introducido en otro contexto y cuando la erudición se transforma en mecanismo de ficción.
Hay también una relación importante con la denominada metaficción historiográfica: novelas que no utilizan el pasado simplemente para reconstruirlo, sino para mostrar que nuestro acceso a ese pasado está siempre mediado por relatos.
Orejudo lleva esta idea a un terreno especialmente provocador: si la Historia es también una narración, la literatura puede falsificarla para revelar hasta qué punto ya estaba construida narrativamente.
3. Estilo narrativo
Uno de los grandes atractivos de Fabulosas narraciones por historias es precisamente su dificultad para permanecer dentro de un único registro.
La novela es simultáneamente:
- histórica, porque utiliza acontecimientos, instituciones y personajes reconocibles;
- paródica, porque degrada deliberadamente la solemnidad de la cultura oficial;
- metaficcional, porque reflexiona continuamente sobre la escritura y sobre la fabricación de relatos;
- grotesca, por su insistencia en el sexo, la violencia, el cuerpo y lo escatológico;
- intelectual, por la enorme cantidad de referencias literarias y filosóficas;
- posmoderna, por su mezcla de documentos, estilos, voces y niveles de realidad.
Orejudo combina así una extraordinaria erudición literaria con materiales deliberadamente vulgares.
Ese contraste resulta esencial.
Un escritor venerado puede aparecer diciendo una estupidez. Una reflexión filosófica puede desembocar en una obscenidad. Un episodio aparentemente absurdo puede contener una reflexión muy seria sobre la construcción de la cultura española.
Entre sus recursos más característicos encontramos la intertextualidad, el pastiche, la parodia, la inclusión o reelaboración de textos ajenos, los cambios de registro, la fragmentación narrativa y el juego constante entre personajes históricos y ficticios.
El lector termina preguntándose dónde acaba el documento y dónde comienza la invención.
Y ése es precisamente el juego.
4. Psicología de los personajes
Aunque la novela parece dominada inicialmente por la sátira y el disparate, sus protagonistas poseen una dimensión psicológica más profunda de lo que podría parecer.
Patricio representa fundamentalmente el deseo de convertirse en escritor. No basta con escribir: necesita publicar, ser reconocido, ingresar en ese mundo cultural que la propia novela está ridiculizando.
Su obsesión contiene una paradoja central: desprecia parcialmente los mecanismos del mundo literario, pero necesita desesperadamente que ese mismo mundo lo legitime.
Martiniano, marcado por su relación con Azorín, convierte el resentimiento personal en odio hacia los intelectuales. Su violencia contra el mundo cultural revela algo más profundo: el deseo de destruir aquello que simultáneamente lo fascina y lo excluye.
Santos, por su parte, introduce una mirada aparentemente más elemental, corporal y pragmática. Frente a la retórica de los intelectuales aparecen el deseo sexual, las necesidades físicas y las contradicciones de la vida cotidiana.
Bajo sus comportamientos grotescos laten varias obsesiones:
- el deseo de reconocimiento;
- el miedo a desaparecer;
- el resentimiento frente a quienes poseen prestigio;
- la necesidad de pertenecer a un grupo;
- la rivalidad masculina;
- la transformación de la amistad por la ambición;
- y, sobre todo, el deseo de permanecer en la memoria.
Porque ésta es también una novela sobre la posteridad.
Los personajes quieren vivir, pero algunos quieren algo todavía más difícil: quieren ser recordados.
5. Finalidad de la obra
Orejudo busca simultáneamente divertir, provocar y desmontar certezas.
El humor no constituye un adorno del relato: es su principal instrumento crítico.
La risa sirve para atacar la solemnidad con la que tradicionalmente contemplamos la cultura española. Los escritores que conocemos a través de fotografías en blanco y negro, calles con sus nombres y manuales escolares vuelven aquí a convertirse en seres humanos ridículos, vanidosos, sexuales, violentos y contradictorios.
Pero detrás de esa desacralización existe una reflexión mucho más seria.
¿Quién construye el canon?
¿Por qué recordamos a unos escritores y olvidamos a otros?
¿Qué papel desempeñan las instituciones?
¿Hasta qué punto confundimos prestigio con talento?
¿Y cuánto hay de retrospectivo en conceptos aparentemente naturales como “Generación del 27”?
La novela convierte así la historia literaria en una especie de conspiración imaginaria para revelar una verdad más profunda: los movimientos literarios, las generaciones y los cánones también son construcciones culturales.
No necesariamente conspiraciones, claro está.
Pero sí construcciones.
6. Impacto y sorpresa
El verdadero giro de Fabulosas narraciones por historias consiste en que aquello que inicialmente parece una gamberrada contra la historia literaria termina convirtiéndose en una reflexión bastante seria sobre cómo fabricamos la realidad mediante relatos.
Orejudo introduce datos verdaderos dentro de situaciones falsas, reproduce o transforma discursos existentes y mezcla personajes inventados con figuras históricas hasta provocar una inquietante consecuencia: el lector empieza a desconfiar incluso de aquello que efectivamente ocurrió.
Y ahí reside una de las mayores virtudes de la novela.
La ficción falsa nos obliga a reconsiderar la supuesta transparencia de la Historia verdadera.
Lo memorable frente a otras novelas históricas es precisamente que Orejudo no pretende transportarnos respetuosamente al Madrid de los años veinte. Quiere que desconfiemos de nuestra propia imagen de ese Madrid.
En lugar de reconstruir el monumento, lo dinamita para enseñarnos cómo estaba construido.
Y después nos deja riéndonos entre los escombros.
7. Influencia de Fabulosas narraciones por historias: proyección y diálogo posterior
7(a). ¿A qué otros libros y escritor@s ha influido esta obra?
Aquí conviene ser prudente. No existe una genealogía crítica consolidada que permita afirmar que determinados novelistas posteriores escribieron directamente bajo la influencia de Fabulosas narraciones por historias.
Su importancia puede entenderse mejor como parte de una corriente de la narrativa española contemporánea que recupera la irreverencia, la metaficción, el humor intelectual y la revisión paródica de la tradición.
En ese territorio pueden establecerse diálogos y afinidades con autores como:
- Rafael Reig, por la combinación de sátira, imaginación y crítica cultural;
- Javier Cercas, especialmente por el cuestionamiento de las fronteras entre documento, historia y ficción, aunque desde un registro muy diferente;
- Enrique Vila-Matas, por la conversión de escritores y literatura en materia misma de ficción;
- Juan Manuel de Prada, cuya Las máscaras del héroe apareció también en 1996 y recrea igualmente el mundo literario español del primer tercio del siglo XX, aunque con procedimientos e intenciones diferentes;
- Manuel Vilas, por la irreverencia ante determinados símbolos culturales y la mezcla de registros elevados y populares;
- Marta Sanz, por su cuestionamiento crítico de determinados discursos culturales y sociales;
- Juan Francisco Ferré, por su radicalización posterior de procedimientos metaficcionales, satíricos y posmodernos.
Más importante todavía es la influencia de esta novela dentro de la propia trayectoria de Orejudo.
Muchos elementos que aparecen aquí continuarán desarrollándose en Ventajas de viajar en tren, Reconstrucción, Un momento de descanso y Los Cinco y yo: la sospecha ante los relatos establecidos, la mezcla de verdad y mentira, el humor contra la solemnidad y la obsesión por mostrar que detrás de las instituciones culturales existen personas, intereses y ficciones.
7(b). Libros y estudios sobre Antonio Orejudo y sobre Fabulosas narraciones por historias
Existen varios trabajos particularmente útiles para profundizar en la novela:
- Lozano Mijares, Pilar. La de(con)strucción de la Historia de España o metaficción historiográfica a la española: “Fabulosas narraciones por historias”, de Antonio Orejudo Utrilla. Estudio fundamental para comprender la novela como metaficción historiográfica y como revisión posmoderna de la historia.
- Ruiz Tosaus, Eduardo. Ficción e intrahistoria en Fabulosas narraciones por historias de Antonio Orejudo (1996). Analiza específicamente las relaciones entre ficción, historia e intrahistoria en la novela.
- Álvarez, Marta. Antonio Orejudo y Juan Manuel de Prada: la revancha del lector. Estudio comparativo especialmente interesante porque analiza Fabulosas narraciones por historias junto a Las máscaras del héroe, ambas publicadas en 1996 y ambientadas en el mundo cultural español del primer tercio del siglo XX.
- Mora, Vicente Luis. Veinte años de Fabulosas narraciones por historias. Lectura retrospectiva que destaca la complejidad estructural, la metaficción, la intertextualidad y las conexiones cervantinas y posmodernas de la novela.
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Antonio Orejudo. Semblanza crítica. Introducción general a su trayectoria que identifica ya en esta primera novela varios rasgos fundamentales de su narrativa: humor, cambios de registro e irreverencia ante el pasado.
Estos trabajos permiten comprobar que la aparente extravagancia de la novela responde a una arquitectura literaria mucho más deliberada de lo que inicialmente parece.
8. Escritor@s contemporáneos similares en Francia, UK, USA y América Latina
No se trata necesariamente de influencias directas, sino de autores con quienes Orejudo comparte procedimientos: metaficción, sátira intelectual, manipulación de la Historia, irreverencia cultural o mezcla entre erudición y humor.
Francia
- Jean Echenoz – ironía, apropiación y deformación de géneros narrativos.
- Patrick Deville – mezcla de personajes históricos, documentación y ficción.
- Éric Chevillard – humor absurdo, destrucción de convenciones narrativas y juego metaliterario.
- Pierre Michon – reflexión sobre cómo la literatura convierte personas reales en personajes, aunque desde un registro mucho más lírico.
- Laurent Binet – especialmente por el juego entre Historia, ficción, documentación y conciencia del artificio narrativo.
Reino Unido
- Julian Barnes – cuestionamiento de la verdad histórica y de nuestra capacidad para reconstruir el pasado.
- Martin Amis – sátira feroz, grotesco y destrucción de respetabilidades culturales.
- Ian McEwan – interés por la relación entre narración, interpretación y verdad, aunque con una estética mucho más contenida.
- Salman Rushdie – reescritura irreverente de la Historia mediante imaginación, exageración y metaficción.
- Will Self – humor corrosivo, exceso, deformación y provocación intelectual.
Estados Unidos
- Thomas Pynchon – conspiraciones, historia alternativa, paranoia y mezcla de cultura elevada y popular.
- Don DeLillo – desconfianza hacia los grandes relatos culturales y políticos.
- Paul Auster – metaficción, azar y personajes atrapados entre realidad y relato.
- Kurt Vonnegut – humor absurdo como mecanismo para hablar de cuestiones históricas profundamente serias.
- David Foster Wallace – combinación de inteligencia, cultura, ironía y cuestionamiento de los propios mecanismos narrativos.
América Latina
- Jorge Luis Borges – probablemente la afinidad fundamental: falsificación erudita, textos imaginarios, documentos y desconfianza ante las fronteras entre verdad y ficción.
- Roberto Bolaño – especialmente por la transformación del mundo literario en territorio de rivalidades, mitologías, fracasos y personajes grotescos.
- Ricardo Piglia – reflexión constante sobre quién narra, quién posee la verdad y cómo se construyen los relatos históricos.
- César Aira – libertad narrativa, absurdo y rechazo deliberado de la solemnidad.
- Rodrigo Fresán – mezcla de cultura, ficción, memoria y metaliteratura.
Reflexión final inspiradora
Fabulosas narraciones por historias nos recuerda algo incómodo: la posteridad también tiene autores.
Creemos que el pasado está ahí, terminado, esperando simplemente a que alguien nos lo cuente. Pero quizá nunca accedemos al pasado mismo. Accedemos a fotografías seleccionadas, documentos conservados, testimonios contradictorios, manuales escolares, biografías, homenajes, silencios y relatos que otras personas organizaron antes de nuestra llegada.
Algunos nombres sobrevivieron.
Otros desaparecieron.
Algunos terminaron convertidos en estatuas.
Otros ni siquiera consiguieron publicar.
Orejudo entra en ese museo de la cultura española y comete una deliciosa profanación: pone bigotes a los retratos.
Pero después de reírnos ocurre algo inesperado.
Volvemos a mirar los cuadros.
Y ya no estamos completamente seguros de conocer a las personas que aparecen en ellos.
Quizá ésa sea la provocación más inteligente de Fabulosas narraciones por historias: recordarnos que la literatura puede mentir descaradamente y, precisamente gracias a esa mentira, obligarnos a desconfiar de algunas de las verdades que dábamos por seguras.
Porque entre la Historia y las historias existe una frontera mucho menos sólida de lo que imaginamos.
Y porque, al final, también la memoria necesita un narrador.
Referencias
Álvarez, Marta. (2012). Antonio Orejudo y Juan Manuel de Prada: la revancha del lector. L’Intime.
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Antonio Orejudo. Semblanza crítica.
Conte, Rafael. (2005, 5 febrero). Orejudo contra la historia. Babelia, El País.
Lozano Mijares, Pilar. La de(con)strucción de la Historia de España o metaficción historiográfica a la española: “Fabulosas narraciones por historias”, de Antonio Orejudo Utrilla. Tropelías. Revista de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, 15-17, 333-345.
Mora, Vicente Luis. (2016). Veinte años de Fabulosas narraciones por historias. Diario de Lecturas.
Orejudo, Antonio. (1996). Fabulosas narraciones por historias. Madrid: Lengua de Trapo. Reedición: Tusquets, 2007.
Ruiz Tosaus, Eduardo. (2013). Ficción e intrahistoria en Fabulosas narraciones por historias de Antonio Orejudo (1996). Narrativas: revista de narrativa contemporánea en castellano, 31, 31-47.