Ayer fuimos por fin al MAC. La exposición me gustó. Mi padre era artista. Me recordó a tantas exposiciones que visité con mis padres en el Reina Sofia y en otras galerías de ese Madrid de los ochenta. En esos lugares todavía me siento acompañado, comprendo un poco ese mundo, el contexto que hay alrededor de todas esas historias, de esas pinturas, de esas obras.
Entonces no era improbable encontrar obras de artistas hoy desconocid@s, junto a las de otros no tan desconocidos como Rafael Canogar, Eduardo Chillida, Eduardo Úrculo, Manuel Millares, Antonio Saura, Antoni Tàpies o Miquel Barceló (solo hombres entonces?).
Ayer, después, decidimos tomar algo y terminamos en algunos bares de la parte antigua. Seguir leyendo


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