
En ¿Qué habríamos hecho sin Ursula K. Le Guin? nos hablan de la escritora que cambió para siempre la concepción que se tenía de la fantasía y la ciencia ficción, creció preguntándose si otro tipo de ser humano era posible y transformó su propia y masculina literatura, transformando a su vez, la de los demás
Ursula K. Le Guin nunca quiso ser escritora. Lo fue, sin más. “No recuerdo hacer otra cosa que escribir”, respondía a todo aquel que se interesaba por el momento en que dio el paso definitivo. Desde niña, escribía. Envió su primer relato a una revista al cumplir los 11 años. Recibió una carta de rechazo. Tardó otros diez años en volver a enviar cualquier otra cosa a cualquier parte. ¿Y qué recibió? Otra carta de rechazo. “Escribe usted bien”, decía la carta, “pero no sabemos exactamente qué es lo que hace”. ¿La época? Mediados de los 50, cuando no existía aún una literatura de ciencia ficción y fantasía que se considerase como tal. En la ciencia ficción, reinaba la llamada hard sci-fi, esto es, aquella que tendía a dar detalles técnicos, a justificar, en algún sentido, el papel de la ciencia en un momento en el que nadie aún se fiaba en exceso de ella, popularmente hablando. En lo que a la Literatura con mayúsculas se refería, lo hacían “el realismo y los hombres”. Seguir leyendo →