Me encontraba yo estudiando la bien conocida alianza entre la nouvelle critique de Barthes y el Tel Quel, con la semiótica de Eco, cuando de nuevo me repitió aquella voz interior aquella cantinela de la «coherencia interior». Pero yo le dije a mi voz interior «que yo no, no, que yo no soy normal. Soy anormal».
Si normal quiere decir que soy coherente.
Si normal quiere decir no escribir si no te leen o no contar si no te escuchan.
Si normal quiere decir tener una vida igual en un país diferente (?).
Yo fui normal haciendo cosas no normales, como leyendo la nouvelle critique y tirando del hilo de la semiótica.
Como leí hace tan poco en el cuaderno de una amiga (no sé bien si mi amiga del lado de Barthes o de Eco): A veces intento ser normal, pero me aburro y vuelvo a ser yo.




